Política
PRI recicla figuras polémicas y manda cascajo a Tlaxcala; Robles hará la chamba que no hace Padilla
bajo la conducción de Enrique Padilla Sánchez, el partido no ha conseguido reposicionarse con fuerza tras sus últimas derrotas.
Adolfo Tenahua Ramos
Jueves, Abril 30, 2026
El PRI en Tlaxcala abrió un nuevo capítulo rumbo al proceso electoral de 2027, pero lo hizo arrastrando viejos cuestionamientos. La designación de Mariana Moguel Robles como enviada del Comité Ejecutivo Nacional para coordinar trabajos políticos en la entidad no solo marcó el arranque de una estrategia territorial, sino que también reactivó señalamientos por su cercanía con uno de los episodios más polémicos de la política nacional reciente.
En conferencia de prensa, llegó arropada por la dirigencia estatal encabezada por Enrique Padilla Sánchez y acompañada por liderazgos locales del tricolor, la también hija de Rosario Robles Berlanga llegó con un discurso centrado en la reorganización del partido. Sin embargo, su presencia no pasó inadvertida debido al peso mediático del caso conocido como “La Estafa Maestra”, escándalo que sigue siendo un referente obligado cuando se habla de su círculo cercano.
Lejos de esquivar completamente el tema, Moguel optó por una postura general al asegurar que no hay nada que ocultar, aunque evitó entrar en detalles. El PRI continúa apostando por perfiles vinculados, directa o indirectamente, con prácticas que han sido ampliamente señaladas por corrupción.
El acto político, que pretendía mostrar unidad, también evidenció que no hay estrategias concretas de cara al proceso electoral, lo que alimenta la percepción de que el partido sigue operando sin una renovación de fondo.
Durante su intervención, Mariana Moguel lanzó acusaciones contra Morena, al que calificó como un gobierno fallido que ha privilegiado intereses personales y ha dejado de lado las necesidades sociales. No obstante, sus declaraciones generaron controversia al provenir de una figura ligada a una de las crisis de credibilidad más severas del propio PRI.
Mientras el tricolor busca capitalizar el desgaste de Morena, no logra desprenderse de figuras y antecedentes que siguen generando desconfianza entre el electorado.
Cabe destacar que bajo la conducción de Enrique Padilla Sánchez, el partido no ha conseguido reposicionarse con fuerza tras sus últimas derrotas.