Contla

Síndico de Contla está encabronado porque corrieron a su novia y por eso anda rebelde

La ex funcionaria la señalan de haber cometido actos de vandalismo contra el auto de una mujer por supuesto ataque de celos.

Lo que hoy intenta venderse como una supuesta lucha por la legalidad dentro del Ayuntamiento de Contla de Juan Cuamatzi, para muchos no es más que una guerra de intereses personales encabezada por el síndico municipal, Gilberto Flores Maldonado, luego de que su círculo cercano perdiera influencia dentro de la administración municipal.

Todo coincide, el repentino “activismo” del funcionario comenzó exactamente después de que despidieron a su pareja sentimental, Anary “N”, quien ocupaba el cargo de directora general de asuntos sin importancia dentro de la administración.

Durante mucho tiempo el síndico guardó silencio absoluto frente a decisiones internas, conflictos laborales y presuntas anomalías administrativas. No hubo posicionamientos públicos, denuncias ni exigencias de transparencia. Pero tras el despido de su pareja, el discurso cambió radicalmente y comenzaron los ataques políticos, declaraciones incendiarias y confrontaciones mediáticas.

Al interior del ayuntamiento incluso se comenta que la molestia del síndico no habría sido únicamente por la salida de Anary “N”, sino porque con ello perdió influencia y control sobre diversas áreas donde presuntamente intervenía de manera constante pese a no tener facultades oficiales.

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La situación se agravó luego de que una ciudadana exhibiera públicamente a la pareja del funcionario por presuntos actos de vandalismo y agresiones. En el mensaje difundido en redes sociales, la afectada aseguró haber sido víctima de daños a su vehículo y señaló directamente a Anary “N” como responsable tras un supuesto ataque de celos. También afirmó que existe un acta levantada ante el Ministerio Público.

Pero el señalamiento más delicado fue contra el propio Gilberto Flores Maldonado, a quien acusaron de encubrir la situación, minimizar los hechos y negarse a responder completamente por los daños ocasionados. La denunciante aseguró además que, tras exigir justicia, fue bloqueada por el funcionario.

Las acusaciones revivieron comentarios que desde hace tiempo circulaban en pasillos del ayuntamiento sobre presuntos conflictos protagonizados por Anary “N” contra otras mujeres, episodios que habrían sido tolerados bajo la protección política del síndico.

Para ciudadanos de Contla, el caso exhibe una preocupante mezcla entre poder, relaciones personales y uso faccioso del cargo público. Lo que antes era silencio cómodo mientras existían privilegios y control interno, hoy se convirtió en ataques y confrontaciones tras perder espacios de influencia.

Habitantes inconformes consideran que el síndico intenta construir una imagen de “perseguido político” para posicionarse rumbo al 2027, aunque cada vez se cuestiona su congruencia y recuerdan que jamás mostró indignación cuando todo favorecía a su entorno.

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