Política
No deben perseguir alcaldes por intereses políticos: Xochipostequi acusa uso faccioso de fiscalización
Cuestionó la actuación de las instancias fiscalizadoras en Tlaxcala, en medio de acusaciones de parcialidad y uso faccioso de las instituciones.
Adolfo Tenahua Ramos
Miércoles, Mayo 13, 2026
El ex funcionario del Órgano de Fiscalización Superior (OFS), Miguel Ángel Xochipostequi, lanzó fuertes críticas contra la manera en que actualmente se realizan los procesos de fiscalización en Tlaxcala, al asegurar que se han convertido en instrumentos de presión política y persecución contra presidentes municipales que no son afines a determinados grupos de poder.
Xochipostequi advirtió que existen viejas prácticas políticas que continúan utilizándose para intentar golpear a alcaldes y autoridades municipales, afectando no solamente su imagen pública, sino también a sus familias y a las comunidades que representan.
“Los alcaldes no deben ser perseguidos políticos, esas viejas prácticas son de gente que no quiere a Tlaxcala”, sostuvo el ex funcionario, quien aseguró conocer a fondo el funcionamiento del OFS y el marco legal en materia de fiscalización.
El ex servidor público señaló que actualmente algunos diputados utilizan la fiscalización como una oficina de intereses partidistas y de acoso político, buscando perjudicar a quienes no forman parte de su corriente política o no responden a determinados intereses.
“Trabajé en el OFS, conozco la Ley de Fiscalización, la Ley Municipal y la propia Constitución estatal y federal. Hoy es lamentable que los alcaldes se sientan hostigados y perseguidos”, expresó.
Asimismo, consideró preocupante que se emitan señalamientos públicos sin contar con pruebas contundentes, pues dijo que eso genera daño reputacional no solo a los presidentes municipales, sino también a los ciudadanos de cada demarcación, quienes terminan envueltos en escenarios de confrontación política.
Finalmente, cuestionó la actuación de las instancias fiscalizadoras en Tlaxcala, en medio de acusaciones de parcialidad y uso faccioso de las instituciones, un escenario que ha comenzado a tensar la relación entre alcaldes y actores políticos al interior del estado.