Lo que más generó alarma fue que el propio presidente municipal reconociera que sabe dónde operan puntos de venta de droga en Hueyotlipan.
El alcalde de Hueyotlipan, Sóstenes Bedolla, realizó declaraciones que desataron indignación entre habitantes del municipio, al reconocer públicamente que conoce los puntos de venta de droga en la demarcación que gobierna desde hace más de año y medio.
Durante una reunión relacionada con la propuesta para adquirir terrenos y construir un cuartel de la Guardia Nacional, el edil lanzó confesiones que rápidamente provocaron molestia y cuestionamientos entre ciudadanos.
La primera fue admitir que más de la mitad de la población mantiene adeudos por el servicio de agua potable, reflejando el grave problema de recaudación y desorden administrativo que enfrenta el municipio.
Sin embargo, lo que más generó alarma fue que el propio presidente municipal reconociera que sabe dónde operan puntos de venta de droga en Hueyotlipan, sin que hasta el momento se conozcan acciones contundentes para combatirlos.
Descaradamente soltó que sabe cómo y dónde operan estos lugares, pero al no concretar acciones para desmantelar su funcionamiento, los pobladores consideraron que se convertiría en cómplice de bandas dedicadas a este delito.
Las declaraciones que fueron publicadas en redes sociales abrieron una fuerte ola de críticas, pues ciudadanos cuestionaron cómo es posible que una autoridad municipal tenga conocimiento de actividades relacionadas con narcomenudeo y aun así la inseguridad siga creciendo sin resultados visibles.
“Si sabe dónde venden droga, entonces también sabe quiénes operan y por qué siguen funcionando”, reclamaron habitantes tras difundirse sus declaraciones.
El tema escaló rápidamente y ya habría llegado incluso a las mesas de seguridad estatal, debido a la preocupación que genera que el propio alcalde exponga públicamente información delicada sin acompañarla de acciones concretas o resultados en materia de seguridad.
La situación también golpeó políticamente a Sóstenes Bedolla, quien ganó la presidencia municipal bajo las siglas de Movimiento Ciudadano, pero hace apenas ocho meses decidió incorporarse a Morena, partido con el que ahora busca mantenerse políticamente vigente.
Mientras tanto, en Hueyotlipan crece el malestar ciudadano ante la percepción de un gobierno rebasado por problemas básicos como el agua, la inseguridad y el avance de actividades ilícitas, mientras el alcalde parece limitarse a reconocer públicamente la crisis sin resolverla.