Gobierno
La violencia no da tregua en Tlaxcala, 58 muertos de enero a mayo de este año
Detrás de esos 58 casos hay ejecuciones, ataques armados, riñas y hechos violentos que terminaron con familias enlutadas y expedientes abiertos en las agencias del Ministerio Público.
Adolfo Tenahua Ramos
Martes, Junio 16, 2026
Aunque suele presumirse como uno de los estados más tranquilos del país, la realidad es que la violencia sigue cobrando víctimas en Tlaxcala. Tan solo entre enero y mayo de este año, 58 personas fueron asesinadas, una cifra que evidencia que la entidad tampoco está exenta del delito más grave: el homicidio doloso.
De acuerdo con datos del Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública (SESNSP) Guanajuato encabeza la lista negra con 669 víctimas, seguido de Baja California y Chihuahua, Tlaxcala también aparece en el mapa de la violencia con casi seis decenas de personas privadas de la vida en apenas cinco meses.
Detrás de esos 58 casos hay ejecuciones, ataques armados, riñas y hechos violentos que terminaron con familias enlutadas y expedientes abiertos en las agencias del Ministerio Público.
Si bien la entidad se ubica entre las de menor incidencia, la cifra está lejos de ser motivo para echar las campanas al vuelo. De hecho, Tlaxcala registró más homicidios que Querétaro, Campeche, Aguascalientes y Yucatán, estado que apenas contabilizó 12 víctimas en el mismo periodo.
La estadística revela que, en promedio, una persona fue asesinada cada dos días y medio en territorio tlaxcalteca durante los primeros cinco meses de 2026, una realidad que contrasta con la percepción de tranquilidad que por años distinguió al estado.
Y es que, aunque los 58 homicidios representan apenas el 0.8 por ciento del total nacional, para las víctimas y sus familias la estadística es lo de menos. La violencia, silenciosa pero constante, sigue dejando muertos en una entidad que hace años estaba lejos de este tipo de registros.
Los datos dejan claro que, aun cuando Tlaxcala no figura entre los estados más peligrosos de México, la tranquilidad absoluta hace tiempo dejó de ser una realidad.