Política

La educación cambia vidas y el esfuerzo se refleja en los conocimientos: Goyo Cervantes

La invitación no surgió por protocolo, sino por decisión de las propias familias, quienes quisieron compartir con Cervantes uno de los momentos más importantes en la vida escolar de sus hijos.

En las comunidades, los gestos sencillos suelen ser los que más permanecen en la memoria. Así ocurrió en la escuela primaria Nicolás Bravo, de la comunidad de San Simeón Xipetzinco, en el municipio de Hueyotlipan, donde madres y padres de familia eligieron a Gregorio "Goyo" Cervantes como padrino de generación de las niñas y niños que están por concluir su educación primaria.

La invitación no surgió por protocolo, sino por decisión de las propias familias, quienes quisieron compartir con Cervantes uno de los momentos más importantes en la vida escolar de sus hijos.

Durante el convivio organizado con motivo de la próxima graduación, "Goyo" convivió con las y los estudiantes, escuchó a los padres de familia y dedicó unas palabras que fueron más allá de la ceremonia. Frente a los pequeños, les pidió cuidar uno de los bienes más valiosos que tendrán en su vida: su educación.

Con un lenguaje sencillo y cercano, los animó a no abandonar nunca la escuela, recordándoles que cada libro, cada clase y cada esfuerzo representan una oportunidad para construir un mejor futuro para ellos y sus familias.

Para muchos padres de familia, ese mensaje tuvo un significado especial, pues consideran que motivar a los niños a seguir estudiando también es una forma de contribuir al desarrollo de la comunidad.

El encuentro transcurrió entre sonrisas, fotografías y momentos de convivencia que dejaron ver el entusiasmo de los estudiantes por la etapa que están por iniciar. Más allá del nombramiento como padrino de generación, Gregorio Cervantes aprovechó la ocasión para transmitir un mensaje de esfuerzo, perseverancia y confianza en las nuevas generaciones.

En una comunidad donde, según expresaron algunos asistentes, pocas veces reciben el acompañamiento de las autoridades, la presencia de quien aceptó acompañar a esta generación fue vista como un gesto de cercanía y reconocimiento hacia el trabajo que diariamente realizan maestros, madres y padres de familia para sacar adelante a sus hijos.

Porque al final, una graduación no solo marca el cierre de un ciclo escolar; también representa el inicio de nuevos sueños. Y ese fue el mensaje que Gregorio Cervantes quiso dejar en cada niña y niño de San Simeón Xipetzinco, el que nunca dejen de aprender y que siempre crean en todo lo que son capaces de lograr.c

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