El retraso sigue generando desesperantes caos viales para el ingreso de automovilistas que tienen que ingresar al municipio de Chiautempan a realizar diferentes actividades.
La fecha prometida se acerca, pero el Distribuidor Vial Santa Ana Chiautempan sigue sin tomar velocidad. La obra que fue anunciada como uno de los proyectos estratégicos para mejorar la movilidad en la zona centro de Tlaxcala mantiene un ritmo lento de construcción y todo apunta a que no estaría lista en el plazo anunciado por las autoridades.
Y es que la obra prometida para julio de 2026 mantiene un avance menor al esperado; automovilistas y vecinos observan trabajos a paso lento mientras crecen las dudas sobre cuándo estará listo el distribuidor vial.
El Gobierno federal, a través de la Secretaría de Infraestructura, Comunicaciones y Transportes (SICT), informó que el distribuidor sería inaugurado en julio de 2026, incluso dos meses antes del calendario original. Sin embargo, a pocos meses de esa fecha, la obra continúa con trabajos pendientes y un avance que no corresponde al tiempo transcurrido.
El proyecto contempla un paso superior vehicular de 1.2 kilómetros de longitud, con cuatro carriles —dos por sentido— y una conexión directa con la carretera México 117, vialidad que comunica Tlaxcala con San Martín Texmelucan, Puebla.
La infraestructura fue planteada como una solución al congestionamiento vial de la zona y como una obra que permitiría beneficiar directamente a cerca de 192 mil habitantes de Tlaxcala, Chiautempan y La Magdalena Tlaltelulco, además de reducir hasta 20 minutos los tiempos de traslado.
Pero en el lugar, automovilistas y habitantes observan otro escenario: maquinaria trabajando a menor ritmo del esperado, avances que parecen no reflejar la magnitud del proyecto y una obra que continúa sin mostrar la etapa final que se esperaba para estas fechas.
El retraso sigue generando desesperantes caos viales para el ingreso de automovilistas que tienen que ingresar al municipio de Chiautempan a realizar diferentes actividades.
El ingreso y salida al municipio sarapero es un verdadero conflicto para operadores del transporte publico y de los automovilistas particulares cuyo trayecto obligado es la demarcación.
El gobierno federal informó que el avance de la construcción era alrededor del 60 por ciento, porcentaje que encendió las alertas debido al tiempo disponible para concluir una obra de esta magnitud.
La constructora encargada de los trabajos mantiene la ejecución del proyecto, pero el ritmo de avance ha generado cuestionamientos entre usuarios de la zona, quienes diariamente enfrentan modificaciones a la circulación, reducción de carriles y complicaciones viales derivadas de la construcción.
El retraso también genera dudas sobre si será necesario ampliar los tiempos de ejecución, modificar el calendario de entrega o establecer una nueva fecha para la puesta en operación.
La obra, que fue anunciada como una solución para agilizar el tránsito en uno de los puntos más complicados del estado, ahora enfrenta el reto de acelerar los trabajos para evitar que julio llegue sin que el distribuidor esté concluido.