Gobierno
SSC pone el ojo en las fiestas clandestinas; pide denunciarlas antes de que acaben en problemas
El funcionario explicó que la primera respuesta ante estos eventos corresponde a los municipios.
Las llamadas fiestas clandestinas ya están en el radar de la Secretaría de Seguridad Ciudadana (SSC). Aunque la dependencia aseguró que este tipo de reuniones no son una constante en Tlaxcala, advirtió que pueden convertirse en un foco de riesgo por el consumo de alcohol, la posible venta de drogas y la falta de control sobre quienes asisten.
El titular de la SSC, Alberto Perea Marrufo explicó que la primera respuesta ante estos eventos corresponde a los municipios; sin embargo, la corporación estatal está lista para intervenir cuando exista una solicitud de apoyo o un reporte ciudadano.
El funcionario invitó a los vecinos a no quedarse como simples espectadores cuando detecten reuniones masivas en viviendas particulares que generen escándalo o despierten sospechas, ya que una llamada al 911 puede permitir que las autoridades verifiquen lo que ocurre.
"Si la ciudadanía observa una concentración importante de jóvenes en una casa o algún comportamiento que altere el orden, puede reportarlo al 911 y acudiremos a revisar la situación", comentó.
Aunque descartó que exista una red dedicada a organizar este tipo de fiestas en el estado, reconoció que estos encuentros pueden convertirse en un espacio para que algunas personas aprovechen para comercializar alcohol o sustancias ilícitas entre los asistentes.
Señaló que la información con la que cuenta la dependencia apunta a que, en la mayoría de los casos, se trata de reuniones convocadas entre jóvenes, principalmente estudiantes, más que de eventos organizados de manera permanente.
El secretario recordó que en los últimos meses solo se tuvo registro de dos fiestas de este tipo, una de ellas en Apizaco, por lo que afirmó que no se trata de un fenómeno recurrente en Tlaxcala. Sin embargo, aseguró que la SSC mantendrá vigilancia y responderá cuando las circunstancias lo requieran para evitar que una reunión termine convirtiéndose en un problema mayor.